Tu nages en douleur et il est presque temps

De fermer les yeux, dans la mort qui t’attends


(Source: aliveandwellandlivingintheory)


Life rebuilding

Cansancio

Cuando al fin decidí que te invitaría a mi vida, cuando después de mucho pensar, decidí que serias parte de mí, un órgano, el más importante, escapaste entre los pensamientos y la impasible noche, entre la distancia enceguecedora.

 

Bésame como nunca me has besado, bésame bajo la lluvia como nunca ha llovido, bésame desde las alturas y lleguemos a tierra firme en otro beso, no pienses más en tu corazón, lo tengo yo.

No pienses más en aquel que un día hizo que mi corazón latiera más rápido, ni en aquel que hizo de mi respiración un mar incestuoso, nadie cambiará cuanto te amo. Nadie.

 

Cada recuerdo, cada beso, cada sensación en la piel, cada caricia, cada palabra que nunca musitamos, están presentes ésta noche.

De nuevo, perdóname por tratar de mirar al futuro, pero sobre todo perdóname por tener miedo.

 

Simplemente es lo que siento, lo que me haces sentir, lo que me haces querer. No encuentro una razón para negarme todo esto. No sé tú.

Me siento la más cobarde al escribir eso, ni siquiera sé si lo leerás, si seré capaz de entregártelo. 

Esto es y será más que una linda coincidencia. 

Te amo.

M.


Don’t go and leave me

And please don’t drive me blind

Para Highway 34

Mientras el cielo se rendía, una a una las luces de la calle iban apareciendo, tímidas, nerviosas iluminando cabezas afanadas y corazones ansiosos.  Un poeta de letras desechables caminaba despreocupado castigando el asfalto con sus pasos vacíos. En realidad nada pasaba por su mente pero sus ojos reflejaban una profundidad plástica, presumida y limitada; una leve lluvia purificaba la ciudad, apagaba las nostalgias de los transeúntes que corrían huyendo de esa maravilla despreciada, del desecho divino de las nubes. 

El tiempo pasaba siempre cruel, siempre inclemente y déspota, pero el poeta disfrutaba de su importaculismo lanzando miradas odiosas al paisaje, regalando miserias a los atardeceres y desperdiciando sonrisas.

Con los pasos perdidos y la imaginación cansada, se sentó a buscar estrellas; el frío cemento le helaba la piel y su corazón de repente se sentía débil, atraído hacia un recuerdo intermitente que alguna vez se dibujó en sus labios, pero se quedó olvidado en una parada de autobús. Una película completa empezó a rodar detrás de sus párpados; todas sus memorias mal guardadas cobraron vida en medio de la dureza de sus expresiones. Una mueca que pretendía ser sonrisa, se adueñó de su rostro sin iluminarlo, sus manos sudaban y sus latidos parecían librar una ardua batalla dentro de su pecho, le reclamaban una iniciativa, un despertar repentino, una oportunidad.

- Tengo que buscarla - Pensó mientras salía lentamente de ese macabro viaje hacia el recuerdo; se refería a una princesa de palabras finas, ojos expresivos y pasos estudiados, el poeta no podía recordar el momento en que había dejado a la deriva las manos curiosas de esa soñadora incansable que le había entregado el alma en la primera mirada. Él se sentía culpable y su sensibilidad mínima lo empujó hacia las teclas de un teléfono que le declaraba la guerra al olvido, no hubo respuesta en varios días, las esperanzas se habían escondido detrás de las puertas del orgullo y la inteligente vanidad de un amor distante y mal combinado.

Pasaron semanas hasta que la casualidad alcanzó las existencias banales de semejantes personajes, cuyas ilusiones se revelaban en besos de cartón y abrazos mal puestos. Dos antorchas apagadas intentando dar calor, dos nubes cobardes que no fueron capaces de cubrir el sol o dedicarle un episodio de su amor a la luna, siempre egoístas, apartados pero enamorados… Algún día los ladrillos testigos y las lloviznas inoportunas quizá se atrevan a contar sobre la dulzura y el deseo que en silencio se profesaban pero que no pudieron gritar jamás.

Quedaron canciones y pasos por recoger, rechazos aceptados y cariños volátiles que pronto se convertirán en nada gracias a las buenas intensiones de la rutina y la soledad. 

El fin de un ciclo, el fin de lo que jamás empezó.


Para ti, con todo lo que soy.

M.

Touch my heart, touch my soul

This is my soul.

Para serte sincera, no sé ni cómo empezar.

Debería estar acostumbrada, siempre necesito estar escribiendo, solo es papel y lápiz. Y todo fluye como si nada. Pero esto es diferente. Son tantas cosas que rondan por mi cabeza que no sé cómo organizar todo.

Me siento la más egoísta al no contarle a nadie lo de mi corazón, pero al fin y al cabo soy yo la que lidia con eso a diario. ¿Para qué preocupar a más gente? suficiente tienen mi mamá y mi hermana. Suficiente con lo que estoy sintiendo.

¿Sabes? En la última semana, (y lo admito con cierta emoción) no has salido de mi cabeza. Es como si te conociera de toda la vida, no me hago a la idea de no poder hablar contigo, de no poder estar juntos, de no poder al menos abrazarte. Es un miedo constante desde que supe que estaba grave.

Realmente estas cosas no se dicen por acá, mucho menos por Internet, lo que uno siente tiene que decirlo de una, sin tapujos, y no creas que me siento algo extraña escribiéndote esto, extraña al saber que el día que escuche tu voz no voy a poder dejarte ir, simplemente estarás muy adentro de mi vida y será imposible. Imposible.


Sí señor, de un total desconocido que me hacía reír con su humor negro a alguien que será imposible de olvidar. A alguien que me enamoró a punta de canciones, a punta de coincidencias, a punta de simples mensajes que me hacían suspirar, a punta de historias e insomnios.

No te mentiría, sentimentalmente hablando, mi vida ha sido un asco. ¿Amar? sí, he amado, pero no me han correspondido. Ya estoy mamada de la maricada, de tantas promesas y de entregar tanto para luego entender que solo fue algo superficial. No quiero que suceda de nuevo. ¿Por qué me estoy quejando contigo? todo esto que estoy sintiendo debería decírtelo ahora mismo pero no estás.

Además, luego de que me operen (que se supone sea el próximo mes) espero poder visitarte, te lo prometí. Cali me espera, tú igual. Supongo. Mi lado oscuro, mi niña interna, la villana, la romántica, te joderán la vida por unas semanas.

“Karmaesquenossintamostancercayestemostanlejos”

El peor karma que he podido pagar, créeme. Tienes la culpa que ande distraída por ahí, cantando KOC, Lana del Rey y hasta Carla Bruni. Me encanta. Me encanta todo.

Estuve una semana pensándolo, esa idea de dejarme guiar por lo que siento me aterra salir lastimada, me aterra poder lastimar a alguien…pero no quiero que me pase lo mismo que a Santiago, el de tu historia, no quiero arrepentirme después.

Tú mismo lo dijiste, hay que arriesgar. Además, si no es ahora ¿cuándo?

Puedo decirlo con certeza, me enamoré de ti, de ese que me debe una rosa y un beso. Así, con distancia incluida. 

No sé si me esté apresurando, la verdad, estos días, no me he sentido muy bien, esa presión en el pecho no se va. Eso, combinado con todos los pensamientos y creo yo, mariposas paseando por ahí, me están matando. Y te confieso que tengo cierto miedo, no de morir, si no de irme sin despedirme, de irme sin hacer todo lo que quiero, sin hacer lo que se me de la puta gana. Nunca te conté, pero mi papá murió hace unos meses de eso, insuficiencia cardíaca. De ahí mi enfermedad. A mí me devastó, para mi mamá y mi hermana fue lo peor.

Íbamos en que me enamoré de ti ¿cierto? ya no hay nada qué hacer. Lo peor es que hace una o dos semanas me di cuenta y me daba pavor decirte, ya qué. Lo dije. Poco te conozco pero lo que sé de ti me encanta, es suficiente para hacerme sentir bien, feliz, segura.

Debes creer que estoy loca.

Perdóname por tratar de mirar al futuro, pero perdóname sobretodo, por tener miedo.

Ya me dio sueño, tuve un día agitado.

Te esperé un rato pero nada, me hubiera encantado hablar contigo toda la noche, pero bueno, ya tendremos tiempo…

Te adoro con toda mi alma. Amo todo lo que eres y lo que me haces sentir.

¿Pierdo mi tiempo al decirte todo esto? solo tú puedes contestarme.

Espero estar para mi cumpleaños por allá, sería el mejor regalo del mundo. Un beso.

— Sé que puedo amarte porque me haces falta y para tu historia ser todo o ser nada —

Seamos todo.

M.

Yo también estoy loco.